Rafael Miralles (Alicante, 1964)

 

En estos trabajos, donde el documento y la imaginación se funden, quiero mostrar la realidad de un modo más completo, destacando el lado surreal y también extraordinario que, a consecuencia del hábito, se hace trivial a nuestros ojos.

En mí proceso de trabajo hay tres ejes fundamentales:

 

Primero el punto de partida y base de todos los proyectos: documentar la vida cotidiana, destacar su importancia y belleza pero también sus contradicciones.

Después mostrar partes de la realidad que parecen ficción: la objetividad subjetiva.

Por último, fundir realidad y ficción: Para lograr mí propósito no dudo en retocar la realidad para ajustarla a lo que quiero contar, pero a diferencia del falso documental, mi trabajo es un documental donde en algunos casos se puede construir una escena, incluir la performance y otras prácticas artísticas, pero no con la intención de simular la realidad sino para completarla.

Busco transformar el documental en una especie de cuento, donde intento conciliar la parte racional y también la extraña. Esto me permite incluir referencias del cine, el arte o la literatura fantástica mezclados con la vida cotidiana, creando así un efecto poético.

 

El sentido del humor hace mi obra más accesible, y también da un tono positivo a todos mis videos.

 

Para no perder espontaneidad trabajo con Handycam, teléfonos móviles y una edición muy básica, de otra forma, el resultado, no sería el mismo. Así consigo una estética que se aleja del marketing y la seducción a la que estamos acostumbrados. Es muy directo, me recuerda el lápiz y papel o una buena cámara de fotos sencilla para tomar apuntes o recuerdos.

En cuanto a la duración de la obra, Personalmente, apuesto por la brevedad, prefiero sintetizar y hacer piezas cortas, como un relato o un poema.

El mapa sonoro grabado en tiempo real y el empleo de samplers me permite crear la banda sonora. Para mí el sonido es una pieza fundamental de los videos, tanto en la atmósfera general del trabajo como en la parte conceptual del mismo.

 

Consciente del papel activo del espectador, siempre busco hacer una obra abierta. Crear los estímulos suficientes para que en base a sus conocimientos y experiencia cada persona pueda interpretarla de maneras distintas.